|
En estos tiempos, en los que muchos no llegamos a fin de
mes, pensamos a veces que nuestra salvación es la tarjeta de crédito. Ayer,
hablando con un empleado de una caja de ahorros, me comentaba que la perdición
de muchas personas es el uso alocado de ésta. Es decir, llega fin de mes y el
banco les cobra la hipoteca, se quedan “pelados” y a continuación les cobran
todo lo que han gastado con su tarjeta de crédito. Es decir, un desastre. Y por
lo que parece son muchas las personas que están en esta situación.
Por eso hay que recordar que una tarjeta de crédito es
dinero, que al fin y al cabo es prestado por el banco y que al final se tendrá
pagar junto con comisiones e intereses, por lo tanto lo conveniente es gastar
sólo lo que se necesita. Tampoco hay que olvidar guardar todos los comprobantes de
lo que se haya comprado, estos te servirán para compararlos con el estado de
tu cuenta, y de paso saber cuanto vamos gastando y poder compararlo con el saldo
de nuestra cuenta bancaria.
Es importante revisar también revisar el estado de su
cuenta, que el saldo inicial concuerde con el estado de cuenta anterior ;
compara este saldo con sus comprobantes. También hay que revisar en caso de que
los halla, la procedencia de los cargos extras por cuota anual, reposiciones,
tarjetas adicionales, etc Que en el estado de cuenta aparezcan todos los pagos
que se hicieron en el periodo anterior. También, aunque parezca evidente, lo
mejor es que no se utilicen tantas tarjetas de crédito, ya que perder el
control de lo que se gasta con ellas es bastante fácil, además de que pagaras
más por comisiones. Es mejor si solo controlas una, así podrás llevar un nivel
adecuado de consumo.
|