La factura de teléfono móvil de los españoles excede a poco más de 40€ al mes según la CMT (Comisión del Mercado de Telecomunicaciones) en los datos que proporcionó el pasado mes de julio.. Según la Organización y el Desarrollo Económico afirmó en 2009 que las tarifas de telefonía móvil de España eran las más caras del mundo.
Son datos que nos deben hace pensar. El telefono móvil se ha convertido en imprescindible para nosotros, como lo es también tener que pagarlo mes a mes. Ya os comenté un día mi opción: Cambia a una compañía low cost con tu teléfono móvil. Pero la realidad es que el gasto de teléfono se reduce a casi la mitad (según la CMT) siendo 24.7€ lo que cada español nos gastamos en telefonía fija, en el teléfono de nuestra casa. Por eso, además de la opción de cambiar a una low cost, esperar a casa para hacer esa llamada que no es tan urgente puede repercutir positivamente en nuestro ahorro y en nuestra economía.
Es una constante en mi casa, supongo que en la vuestra también, encender y apagar las luces. También seguro que lo es en tu trabajo o en cualquier sitio donde necesites alumbrado. Quiero centrarme con este post en ese pequeño gesto que puede llevar a ahorrarnos dinero en la factura de la electricidad, en concreto con el alumbrado de nuestras casas.
El otro día veía la factura de mi casa y me sorprendí de verdad. Me percaté de que la cantidad que me habían cobrado, que supongo que era la correcta, era una cifra para nada a pasar por alto. Me dí cuenta de que realmente podía ahorrar en la factura de la electricidad con un simple gesto que no siempre tenía en cuenta. Ni yo ni mi familia.
Siempre ha existido esa creencia de "dejar la luz encendida que enseguida vuelvo, que gasta menos". Muchas veces lo hacemos y al final nos olvidamos de apagarla, lo que conlleva, lógicamente, un consumo de energía. Esta científicamente demostrado que el consumo es mayor cuando dejamos la luz encendida y luego volvemos, que cuando encendemos y apagamos cuando dejamos de usar la bombilla. También es algo demostrado que las bombillas de bajo consumo ahorran mucho más que las convencionales. De eso ya hablé en el post "Bombillas de bajo consumo frente al derroche energético"
Se trata de pequeñas costumbres que tenemos que corregir para ser más eficientes y ahorrar, en última instancia, más dinero para poder usarlo en otras cosas. Son muchos los tipos de "pequeños gestos no ahorradores" que cometemos a diario y que conviene identificar y corregir. La suma de todos esos pequeños gestos puede mejorar nuestro presupuesto notablemente.
El vídeo siguiente, es un pequeño estudio emitido en el Discovery Channel donde explican a modo científico, pero entendible, que dejar la luz encendida "porque vuelvo en seguida" consume más que apagarla y encenderla. Aquí os he dado y tenemos en el vídeo motivos para cambiar este pequeño mal hábito y mejorar nuestra economía doméstica.