(Esta es la forma en que yo he reciclado un CD: de posavasos. Sencillo a más no poder y muy útil ;))
Poco a poco nos vamos haciendo a la idea de que la era del CD esta terminando. Yo mismo me dí cuenta el otro día cuando utilicé uno, no me acordaba cual había sido la última vez que había insertado uno en mi ordenador.
¿Pero que pasa con todos los CDs que tenemos en casa grabados?
Muchos de ellos probablemente ya no los volvamos a utilizar, esa información la guardamos ahora en un lápiz de memoria o directamente en la "nube". El otro día viendo el telediario pude ver a una mujer que enseñaba sus obras de arte hechas con cds. Es una manera de ahorrar, de reutilizar. Desde el momento que reutilizamos algo viejo, y que ya no usabamos, ahorramos, puesto que no lo tiramos al contenedor. Quiero decir que solo con este detalle estamos ahorrando, transformando basura potencial en algo útil.
Pues bien, aprovechando la serie de post que creé hace algún mes, me ha parecido buena idea inspiraros y enseñaros de lo que son algunos capaces con cds viejos o tarrinas de cds.
Pegadle un vistazo a los links porque no tienen desperdicio:
- Ideas para las tarrinas de los CDs. Las tarrinas de los CDs también son algo que se convierte en basura y que no tienen por qué terminar en el contenedor
Es importante destacar también que existe Cederika, cuya función es la recogida selectiva y el reciclaje de CDs y DVDs. En su misma web te información de que si estás interesado en este reciclaje y deseas quitarte de encima todos los CDs viejos que no sabes donde tirar ellos te ayudan y te informan.
He hablado ya de algunos productos financieros y al algunos consejos a la hora de contratarlos. En este post quiero dar unas pautas para el ahorrador doméstico que tiene un capital "X" y busca el mejor producto financiero de ahorro que haya en el mercado para él.
La respuesta es fácil: el que más rentabilidad y menor riesgo tenga. Bueno, bonito y barato. Adentrándonos un poco en la teoría financiera llegamos a la conclusión bastante evidente de que un incremento del riesgo conllevará un incremento de la rentabilidad, y un descenso del riesgo conllevara otro descenso en la rentabilidad.
Es algo evidente pero que debemos tener claro. En lo simple esta muchas veces la respuesta. No existe la inversión perfecta. Si pecamos de arriesgados podemos darnos un buen batacazo, si lo hacemos de prudentes podemos llegar a la "muerte dulce del inversor" tratada ya en un post anterior. Así que, tratados un poco el tema del riesgo y la rentabilidad ( y sin añadir la liquidez) del producto estrella que estas buscando creo que también es evidente que cada uno de nosotros encontrará la mejor inversión en productos distintos. Hay quien es más averso que otro al riesgo, ya sea porque se lo puede permitir, porque le gusta "jugársela"... Hay una gran oferta y cada ahorrador se decantará por la que más le guste.
Déjame darte algunos consejos para orientarte más o menos hacia cual puede ser el tuyo:
1- El primero y más importante: invierte en un producto financiero que no te quite el sueño. Así de simple. No dejes que tus ahorros te quiten el sueño. Tus ahorros están para reconfortarte, para ayudarte en un momento dado o para que te generen una amable rentabilidad. Así que si alguien te esta diciendo "dame tu dinero que te devolveré mucho más en un año" y no tienes ninguna garantía, o te preocupa el riesgo que puede llevar esa inversión directamente obviala. Dormirás mejor y seguro que encuentras algo que te guste más.
2- Documéntate. Busca en Internet o pregunta a entendidos acerca de la entidad o empresa en la que quieres invertir. Siempre te puedes llevar sorpresas, agradables o no tanto que puede darte un respuesta directa y rotunda a la hora de invertir.
3- No inviertas en algo que desconoces. Que nadie te saque la flauta mágica y te encante. Pregúntate si realmente sabes algo de esa inversión en renta fija, o de esas acciones de bolsa. Es importante conocer donde te metes, información es poder, y la desinformación puede acabar en fracaso.
4- Compara entre productos financieros. No me gustan los "subasteros" pero creo que si que tenemos que quedarnos con algo de ellos. No hay que quedarse con lo primero que te ofrecen, muévete, pregunta porque probablemente comparando entre varios productos verás claramente cual se aferra más a tus prioridades.
5- Infórmate de que pasaría si contratas ese producto financiero que finalmente te convence. Clausulas, comisiones, restricciones, liquidaciones, riesgo... que no te quede ninguna duda, para que puedas llevar a cabo el consejo número uno: que no te quiten el sueño tus ahorros.
Esta pregunta parece propia de hacerla a primeros de este mes, pero he preferido esperarme a finales para formulárosla. Se trata de hacer una pequeña recapacitación acerca de como habéis afrontado el mes de enero y parte de febrero, que suelen ser los meses más complicados para la economía doméstica. Es momento para ver como nos ha ido, para ver si estamos en números rojos, si tenemos que revisar nuestro presupuesto planteado o para tomar nuevas medidas. Es momento también de ver si por suerte las cosas nos han ido bien y no han habido sobresaltos.
Es muy importante que hagamos este proceso de retroalimentación. Es muy sencillo, si las cosas nos han ido mal y no hemos podido pagar ciertos gastos obligatorios, si no hemos ahorrado lo suficiente para esas vacaciones de semana santa que vienen pronto... es que no hemos planteado bien la "estrategia de ahorro", a lo que a mi me gusta llamar simple y llanamente nuestro presupuesto de papel y lápiz.
Para que nuestra economía doméstica este saneada, para que nuestros ahorros crezcan, para que existan... tenemos que replantearnos con frecuencia nuestros hábitos de ahorro, que al final se traducen en nuestros hábitos del día a día. Siempre me refiero al ahorro social (ahorrar con la distribución de la basura separandola en papel, orgánicos, cristal...) o al ahorro privado (nuestra cuenta bancaria, nuestro líquido). Es tan importante un ahorro como el otro, probablemente nunca llegaríamos a un ahorro privado satisfactorio sin uno social basado en unos valores (este tema lo trataré en post siguientes)
Así que os invito a que lo hagáis, a que reflexionéis si os ha ido mal porque no habéis tomado medidas o porque simplemente ha habido un contratiempo. Analizad.
Aquí como siempre iremos dando consejos para que vuestro ahorro sea mejor.
En este post quiero abordar un tema que he estado estudiando durante estas últimas semanas. Se trata de lo que algunos economistas denominan como "la muerte dulce del inversor".
Antes de entrar en el significado del concepto en sí, me gustaría que entendieráis la obviedad de que ahorro e inversión van cogidas de la mano. Cuanto más ahorras más inviertes. Si no ahorras nada no podrás invertir y si ahorras mucho podrás invertir más. Es de cajón, vamos.
"La muerte dulce del inversor" consiste en las siguientes premisas un poco más técnicas. Ésta afirma que lo único seguro a un plazo largo con una inversión sin riesgo es la pérdida de valor de tu ahorro (inversión) en términos reales. Eso sí, como en términos nominales se está en positivo, el inversor se siente feliz aunque su patrimonio se está muriendo poco a poco, “la muerte dulce”. Se dice que hay que arriesgar, porque la inversión “casi” totalmente segura (totalmente seguro no hay nada) no cubre la inflación, una vez descontados costes de transacción y fiscales.
Esta definición trata conceptos como "términos nominales", "patrimonio", "riesgo", "inflación"... Son conceptos más económicos y un poco más técnicos, que me gustaría trasladar a nuestra visión de ahorro doméstico, que no por ser doméstico debe ser menos técnico.
¿Cómo puede ser la muerte dulce del ahorrador doméstico?
La muerte del ahorrador que no ve más allá de sus medidas clásicas para ahorrar. Que deposita su dinero "donde siempre" sin saber ni buscar opciones más rentables, que no busca nuevas formas de ahorro en su hogar, en su banco, en su trabajo, que piensa que no gastar (hago el símil con "no arriesgar") supone directamente ahorrar. La muerte dulce del ahorrador doméstico empieza por pasar desapercibidas muchos de los consejos que he dado, por ejemplo, en este blog para ahorrar más en casa (suministros, compra de alimentos...)
Debemos tener una actitud proactiva de cara al ahorro para no vernos absorbidos por el concepto que he intentado trasladar y explicar un poco nuestro ámbito. Debemos reinventarnos para que gastemos nuestros recursos mejor, buscar nuevas opciones. Para que cada día ahorremos un poquito más y mejor, para nosotros y para nuestra sociedad.
No tenemos que "morir dulcemente" ahorrando por que al final lo que hace es seguir con los mismos malos o anticuados hábitos de ahorro. Seguro que se te están ocurriendo muchos de ellos que tal vez puedas cambiar. Cambiemos nuestra "muerte dulce del ahorrador" por "la vida alegre del gastador que sabe ahorrar"...¿no?
Algo que considero fundamental para el ahorro personal es tener más de una cuenta en tu banco o caja de ahorros. La mejor manera de administrar tu dinero es separándolo en, como mínimo, dos cuentas: una cuenta de gastos y una cuenta de ahorro. Seguro que si tienes solo una cuenta o has tenido en algún momento de tu vida una solo, no has sabido diferenciar que parte ahorras ni que parte gastas. Seguro que como has visto todo tu dinero en una sola cifra, más de una vez has gastado sin tener conciencia del dinero que te va a quedar a modo de ahorro. Seguro que has pensado alguna vez "vaya lío". Pues bien estas son mis recomendaciones.
En tu cuenta de gastos tienes que tener recibos domiciliados, tarjetas de crédito o débito asociadas... tienes que hacer uso de ella para tus gastos más rutinarios. Pero no quiero dedicar este post a esta cuenta, hablaré de ella en un futuro.
La cuenta que quiero comentar es la cuenta de ahorro. Debe ser una cuenta en la que los abonos tienen que ser muy superiores a los cargos. La cuenta de ahorro es para eso, para meter tus ahorros: esa parte de tu sueldo que decides reservarte, ese dinero que has recibido como regalo de cumpleaños, ingresar el dinero de alguna venta de tu propiedad... Todo dinero que consideres intocable. Y si ninguna parte de tu dinero no la consideras intocable replanteate tu forma de ahorro. Tener esta segunda cuenta en la que vas acumulando mes a mes tus ingresos "sobrantes" puede salvarte de un apuro cuando necesites una cantidad importante de dinero, o puede ser una buena solución para "recaudar" ese dinero que necesitas para comprarte algo en un futuro.
Además...¿Por que hacer este ahorro en una segunda cuenta?Primero, porque tenemos que alejarla de la primera cuenta, de la de gastos rutinarios. Esta segunda cuenta, abretela con un único fin: acumular tus ahorros. Nada de tarjetas asociadas con tu cuenta de ahorro. Evita la tentación de hacer uso de ese dinero. Y en segundo lugar, porque, como ya dije en "Cuentas remuneradas, una buena opción de ahorro" puedes sacar mayor rendimiento a tu dinero que si lo tienes en una cuenta normal. Seguro que la entidad financiera con la que trabajas tiene alguna cuenta que puede remunerarte unos intereses más altos. Al fin y al cabo, si ese ahorro puede generar más dinero: estas ahorrando dos veces.
Durante todo este tiempo en el que he escrito y analizado acerca del ahorro os he ido contando métodos, trucos o hábitos basados en mi experiencia para ahorrar, para que vuestra economía personal sea más sana. Si bien hay software informático interesante (que trataré en entradas más adelante) para controlar los gastos domésticos al día y tenerlos previstos, me gustaría dedicar este post al más básico y rudimentario método de todos: coger un lápiz y una papel. Hacer un presupuesto con ellos de lo que serán tus próximos gastos.
Quiero hacer hincapié en que algo tan sencillo porque puede hacer "milagros" y que sí llegues a fin de mes de una manera holgada o por lo menos no tan apurada como tal vez llegues. Vivimos demasiado acelerados en una economía de consumo, y a veces no nos paramos a contar. Pues bien, hagámoslo. Coge papel, lápiz y empieza tu lista de gastos. Recomiendo hacer un presupuesto mensual. ¿Por qué mensual? Normalmente los recibos de agua o luz (suministros en general) llegan mensualmente o cada dos meses. Dos meses son un período tal vez demasiado largo como para que podamos prever con máxima exactitud los gastos que tendremos. Mensualmente tenemos la costumbre de cobrar (ya sea tu nómina, el paro, o ninguna de las dos y dependas de tus padres o de otro tipo de ingresos más irregulares) y podemos calcular con más ojo.
¿Por dónde empezar tu presupuesto mensual?
Comienza por los desembolsos más grandes que tengas, tales como la hipoteca, el alquiler de tu casa
Las rebajas de invierno llegan justo después de el periodo de Navidades, algo que todos nos hemos planteado como contradictorio alguna vez, "acabo de comprar un montón de regalos en Navidades, ¿y ahora a comprar más?". Bien, no sé trata de comprar más. Se trata de comprar lo que necesitas y por supuesto lo que te puedes permitir. Como siempre suelo decir, cuando vamos a comprar algo hay que pensar en nuestro presupuesto y en nuestra lista de compras. Llegan rebajas, sí, ¿y tú necesitas comprar algo realmente? La respuesta fácil es decir "no, no compro nada y así ahorro", pero podemos ser todavía más ahorradores comprando en rebajas.
Plantéatelo, ¿te has dejado algo por comprar en Navidades? como dije en el post "8 consejos para ahorrar en Navidades": para ahorrar en éstas, puedes esperar a las rebajas, que son justo después. Así que lo primero que hay que hay que hacer es analizar si te has dejado algo por comprar a propósito para rebajas, época en la que sabes que comprarás más barato. Debes comprar más barato, ya que no tendría sentido posponer una compra de Navidades a época de rebajas y no comprar a precios más bajos. Pero, ojo, puede pasar y debes evitarlo.
Tienes que encargarte de comprar precios más bajos y comprar la mejor rebaja que haya. Muchas veces las rebajas se quedan en la mera palabra, o en porcentajes de rebajas muy bajos así que tenemos que comparar y analizar. Así que también quiero plantearte si realmente merece la pena ahorrarse una cantidad de dinero ínfima por comprar en rebajas. Al final estas gastando tu tiempo y tienes que plantearte si merece la pena.
Hay quién por regla, en rebajas se va de compras. Hay que contar con que irse de shopping no tiene porque ser sinónimo de gasto innecesario. Puedes disfrutar comprando cosas que necesitas a un precio que resienta tu cuenta bancaria.
Todo es cuestión de planificarse, hacer una lista de compras, un presupuesto y preguntarse realmente que necesitas y que no.
En estas fechas en las que por fin han bajado las temperaturas, en nuestros hogares ponemos en funcionamiento nuestros dispositivos calefactores. Nuestra vieja estufa, la calefacción central de tu edificio, el aire acondicionado puesto con aire caliente, la propia calefacción de tu casa... me refiero a todos esos dispositivos que hacen que en otoño e invierno podamos estar a una temperatura adecuada en casa.
Hay varios puntos a tratar respecto a este tema en relación con el ahorro. Debemos procurar que la activación de estos dispositivos no repercuta de una manera excesiva en nuestro recibo de luz o gas. Lógicamente repercutirá, es un gasto que deberás tener en cuenta en el presupuesto de tu hogar. El problema surge cuando, una de dos: directamente es un gasto que no has tenido en cuenta o has utilizado mal o en exceso los dispositivos. Por eso, déjame que te haga unas recomendaciones:
Primero y fundamental, inclúyelo en el presupuesto de gastos, tenlo en cuenta ya sea en tu presupuesto escrito a mano en un papel, en tu ordenador o en tu mente. El primer paso para ahorrar es prevenir.
Procura no tener la calefacción encendida durante las 24 horas del día en toda la casa. Hay momentos en los que no estarás en casa, o no estarás en todas las habitaciones. Para esos momentos puedes recurrir a fuentes de calor más pequeñas, que consuman menos.
En relación con el anterior punto, no enciendas y apagues constantemente los dispositivos. El efecto encender/apagar consume notablemente más (al calentar tantas veces algo que está frío se consume más energía), es mejor prevenir los momentos en que necesitaras el dispositivo de continuo y dejarlo encendido durante más tiempo. No por apagarlo más veces consumirás menos, de esa manera, como es lógico también lo encenderás más.
Revisa tus estufas y calefactores antiguos. Probablemente tenga un consumo muy alto en relación a los que están fabricando hoy en día. Esto me lleva al siguiente punto:
Cuando compres un dispositivo, asegúrate de que es eficiente. Muchas veces comprar la estufa más barata nos ahorra en la factura de la compra en ese momento, pero nos encarece el recibo de la luz.
Compara precios entre compañías suministradoras de electricidad y gas. Tal vez tengas contratada una que te salga más cara que otra. Infórmate de las disponibles para tu vivienda y compara con cual ahorrarías más.
Conciencia a tu familia del gasto extra que puede suponer un mal uso de los dispositivos de calor durante estas épocas del año. Por mucho que tú estés concienciado/a de que los usas de la manera más eficiente, tal vez en tu casa haya alguien que no. Hazles saber que hay una mejor manera de utilizarlos.
Por último recordaros que ahorrar en este tema no es sinónimo de pasar frío. Nadie dice que no tengáis que tener estufas o calefacción encendida, pero haced un uso racional y eficiente de ellas. Tened en cuenta las pautas que os doy y encauzarlas para lograr una mejor calidad de vida en estas fechas, que de eso se trata.
Hace más de un año publicaba el post "Sube de precio la electricidad". Nuevamente el gobierno anuncia otra subida, esta vez de un 2,6% más. Tratar las cuestiones más profundamente del motivo por lo que sube o no, no es algo que quepa en este blog y realmente no va a hacer que ahorremos más. Pero si que podemos tomar medidas para que esta nueva subida, que no deja de ser un contratiempo (aunque sea un porcentaje pequeño seguro que notaremos) tenga un impacto menor en nuestra economía doméstica. Nuestro objetivo es ahorrar. Pensad que cada vez que os dejéis una bombilla encendida sin que sea necesario o un electrodoméstico en standby durante semanas sin usarlo, no es ahorrar. Ahorrar consumo eléctrico, o luz, como vulgarmente digo, está en nuestra manos. Se trata de corregir pequeños detalles.
Para ello os dejo aquí una recopilación de posts que he ido escribiendo con consejos para ahorrar en el recibo de la luz:
Éstos son los que he escrito hasta ahora, escribiré más y por supuesto me encantaría que me diérais sugerencias o nuevas formas de que esta subida del 2,6% a partir del 2010 no la notemos apenas o directamente nos sirva para ahorrar más si cabe.
La contratación de un plazo fijo de ahorro, hoy por hoy, es algo que no todo el mundo puede permitirse pero que es recomendable si tenemos un capital que queremos rentabilizar de una manera segura.
La oferta existente es muy amplia, en este blog ya he tratado este tema con dos post, con "Comparador de plazos fijos" donde os analizaba una web en la que poniendo la cifra del capital que deseas rentabilizar y el tiempo por el que lo quieres contratar, te proporciona un informe con casi todas las ofertas del mercado de entidades financieras; y también con el post "Simulador de depósitos bancarios", donde podíamos hacernos una idea de la rentabilidad y beneficio que obtendríamos con un plazo de unas determinadas características concretas.
Pero con este nuevo post, mi intención es daros unas pautas de cara a decidiros por una oferta u otra, cómo valorar las opciones, cómo valorar la oferta que te hace la entidad bancaria por la que te has interesado, que detalles hay que tener en cuenta y que aspectos debes asegurar para que, una vez firmes tu contrato de plazo fijo, lo hagas convencido al cien por cien. No me voy a centrar tanto en lo técnico, sino en lo que realmente te puede convenir o no con el fin de ahorrar.
1 - Normalmente te dirán el tipo de interés TAE %. Recuerda que ese no es el interes que tu percibiras, el tuyo es el nominal que varía un poco a la baja del TAE % que te ofrezcan. Asegurate de que te lo digan.
2 - Muchas veces la rentabilidad del plazo es en especie. Una cafetera Nespresso, un televisor... cerciorate de que, sí es eso lo que quieres, que su precio sea equivalente al beneficio que obtendrías en forma económica. Sino tal vez sea esperar a que te ingresen tus intereses y comprar tú por tu cuenta con ese dinero.
3 - ¿El plazo fijo lleva algún servicio solapado? Es frecuente que muchos plazos lleven seguros de vida, por ejemplo, incorporados, de manera que ese servicio te lo cobren de los beneficios que obtendrías. Es decir, si te dan el 3% nominal, que el 2% sea para pagar ese seguro y monetariamente su solo ingreses el 1% restante. Tal vez te interese, pero si no, no te dejes engañar por el tipo de interes.
4 - En relación al anterior consejo, asegurate del tipo de interés que firmas. Tipos muy muy altos suelen llevar "trampa".
5 - Informate acerca de la penalización por cancelar el plazo fijo anticipadamente, no vaya a ser que llegaras a necesitar ese dinero y la penalización sea excesivamente alta. Que no se te quede por preguntar cuanto sería.
6 - ¿Te fías de la entidad donde contratas el plazo? Asegurate de que sí. Nadie te va a robar dinero, pero lo importante es que tengas sensación de tranquilidad y ahorro. Las dos juntas. Si te dan un tipo de interés muy alto pero no te fías por cualquier cosa... es mejor que busques más ofertas, que duermas tranquilo.
7 - ¿Estas seguro de que no necesitarás el dinero durante el tiempo que tendrás el dinero "parado"? Si tienes dudas, una opción que te recomiendo... (...)