
Si estás interesado en cambiar tu hipoteca de banco, no tiene que ser únicamente para reducir el tipo de interés, sino que te podría interesar flexibilizar las condiciones de tu nuevo préstamo hipotecario para pagar una cuota más reducida. Para saber cuál es la hipoteca que más te conviene en este sentido, es importante que tengas en cuenta unos puntos antes de tomar la decisión.
Según los cambios que hagas, podrás beneficiarte de un régimen de subrogación, que te permitirá ahorrarte el impuesto más caro al firmar una hipoteca (el IAJD). No dudes en consultar cuáles son las mejores hipotecas de cambio de banco del mercado.
En cualquier caso, debes saber que estos consejos sólo te serán útiles en el caso de que reúnas un buen perfil financiero, es decir, que seas interesante para las entidades financieras. Estas condiciones implican que:
1. El importe pendiente de la hipoteca no represente más del 70-80% del valor actualizado de tasación de la vivienda.
2. La cuota de la hipoteca no sea superior al 35% de tus ingresos mensuales.
3. No hayas tenido problemas de pago de deudas en el pasado.
Aumentar el plazo de la hipoteca
La primera receta para reducir la cuota de tu hipoteca es prolongando el plazo de devolución. Si tienes una cuota cara y te interesa rebajarla, aun sabiendo que pagarás más intereses y durante más tiempo, puedes negociar con el banco una ampliación del plazo de amortización de la hipoteca. Si quieres saber qué cuota pagarás variando el plazo de amortización, puedes verlo al instante con una práctica calculadora de hipotecas.
Aplazamiento de la cuota
El aplazamiento de la cuota, también conocido como capital diferido, es otra de las opciones que tienes para rebajar la cuota de la hipoteca. Esta opción te permite aplazar el pago de la hipoteca en una cuota final de entre el 10 y el 30% del importe de la hipoteca.
Carencia de capital
La carencia de capital es especialmente indicada en aquellos momentos que te interese reducir las cuotas de tu hipoteca. La carencia puede ser al principio del préstamo o traducirse en períodos temporales que no pueden repetirse en general más de 3 veces durante la vida de la hipoteca. A lo largo de la carencia de capital sólo se pagan intereses, lo cual te permitirá reducir bastante la cuota. Es importante saber que, como se trata de una solución temporal, tras el período de carencia la cuota de la hipoteca aumentará bastante.
Si quieres cambiar tu hipoteca a otra entidad financiera, en el mercado existen muchas hipotecas que ofrecen períodos de carencia inicial de entre 1 y 5 años.
Unificar tus deudas
Unificando tus deudas no conseguirás exactamente bajar la cuota de tu hipoteca sino reducir la de todos tus préstamos, unificándolos en una sola cuota. Aunque actualmente no son muchos los bancos que ofrecen esta opción, todavía existen en el mercado hipotecas de unificación de deudas que pueden interesarte en el caso de que tengas préstamos personales o tarjetas de crédito con altos intereses. Unificar todas las deudas bajo una misma hipoteca te permitirá reducir lo que pagas cada mes, ya que un préstamo hipotecario ofrece intereses más bajos que cualquier otra deuda.
Para más información:
HelpMyCash.com – Comparador de hipotecas