Pese a existir una gran cantidad de ventajas de las tarjetas de crédito, también hay que ser conscientes de que éstas no son juguetes ni pozos sin fondo de financiación. El hecho de poder disponer de un dinero que en realidad no te pertenece es algo muy goloso, y sin la responsabilidad y educación financiera adecuada, las tarjetas de crédito pueden volverse fácilmente en tu contra.
Por estos motivos, es conveniente ser conscientes de cuáles son los peligros de las tarjetas de crédito.
Para empezar, hay que saber cómo usar una tarjeta de crédito. Lo ideal es devolver el capital siempre en el plazo estipulado de un mes, ya que así no se pagan intereses, lo cual equivaldría a haber recibido un préstamo a corto plazo al 0%.
Sin embargo, si no liquidas todo lo que debes mes a mes, empiezas a acumular deudas, a las que se suman los intereses devengados cada mes (con intereses que suelen rondar el 18% TAE, pero que en algunos casos incluso superan el 25% TAE). Entonces es cuando empiezan los problemas.
Para hacernos una idea, si mantienes de media una deuda de 2.000 euros en una tarjeta con un interés del 20% TAE, al cabo de un año habrás pagado 439 euros de interés.
Además, hay que contar con el riesgo de sufrir un fraude, ya que son relativamente comunes los robos a partir del número de tarjeta de crédito usurpado. Para prevenir esto lo mejor es contratar una tarjeta de crédito que cuente con seguros, como la Tarjeta Citi Oro, o bien una tarjeta prepago como la Cybertarjeta Mastercard de prepago de La Caixa, que te permite pagar con tarjeta sin vincular ésta a ninguna cuenta bancaria.
Son muchos riesgos, pero el mayor es que te cuelen una mala tarjeta. Por eso recomendamos escudriñar bien el mercado antes de elegir. Puedes hacerlo cómodamente desde el comparador de tarjetas. Y si tienes alguna duda, consulta cualquier foro financiero de Internet.